17030 ,
(Manuscrito) Mayorazgo que fundó Don
Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre
de Santiago, en Don Gómez
Suárez su hijo, Mayordomo de la Reina,
de ciertos bienes en la Villa de Ecija...
(Manuscrito) Mayorazgo que fundó Don
Lorenzo Suárez de Figueroa, Maestre de
Santiago, en Don Gómez Suárez su
hijo, Mayordomo de la Reina, de ciertos bienes
en la Villa de Ecija... 8 folios en pergamino
con caligrafía
a dos caras muy legible, dado en Valladolid 1402,
falta el sello de plomo. - En 1398 el Rey Enrique
IV concede a quien era en ese momento Señor
de Feria D. Lorenzo Suarez de Figueroa (1387
- 1490) -hijo del Marqués de Santillana-
y a quien en 1460 nombraría como Conde
de Feria, permiso real para la Fundación
de Mayorazgo con las propiedades que tenía
en Ecija a favor de su hijo Gomez Suarez, Mayordomo
de la Reina a quien Felipe II concedió en
1567 el título de Duque de Feria.
La primera página del manuscrito está decorada
a todo color y con profusión de oro en
los márgenes superior e izquierdo con
motivos vegetalizados y en el ángulo superior
izquierdo una mujer sentada que identificamos
como una temprana representación pictórica
de la Inmaculada Concepción. La Virgen
está representada
como Reina, lleva corona y en las manos el cetro
y la bola del mundo. Está sentada en un
mueble de color rojo que aparenta ser un arca
rodeada por esquemáticos dibujos
de ondas en color azul asentada sobre el lomo
de una quimera o león con cola de dragón
que a su vez envuelve a la Virgen, aludiendo
al dominio sobre la Serpiente que se asocia a
la Inmaculada Concepción.
La iconografía inmaculista barroca representa
a la Virgen -como es sabido- en pie sobre el
demonio y carente de los atributos de su Majestad
como Reina de Cielo y Tierra, pero parece haber
suficiente identidad iconográfica
entre la que aquí presentamos y las del
s. XVIII en adelante como para que se pueda afirmar
que se trata de una de las primeras pinturas
conocidas que aluden al Misterio de la Concepción
Inmaculada de María.
Roleos, grillas, pájaros, flores, frutos,
estrellas, veneras, cornucopias, un mono cazador
de pájaros, un gallo con ropajes humanos
(el oro desvaído
en algunas zonas) enmarcan a la Purísima
en su Trono montado sobre el Antiguo Dragón.
En 1615 Felipe IV concedió a los Capitulares
de la ciudad de Écija el tratamiento de "Señoría",
el derecho a utilizar en la Sala Capitular un
dosel y a tener en ésta un cuadro de
la Inmaculada por ser Écija el primer
pueblo de la cristiandad que defendió el
dogma Concepcionista. El entonces Señor
de Feria establece su Mayorazgo precisamente
con las propiedades que tenía en Ecija
lo que hace muy plausible que colocara su Casa
y a sus descendientes bajo el patrocinio de la
Virgen en esta advocación.
Continúa...
El estilo gótico-italiano del miniado
de la orla denota una cierta incongruencia respecto
a la fecha del documento, pues este estilo en
España generalmente se atribuye a una época
40 ó 50 años posterior (aunque
esta datación no puede garantizarse al
100%, quedando siempre abierta la posibilidad
de que se realizara en la fecha que da el manuscrito).
Correspondería
al estilo traído desde Italia por artistas,
clérigos y nobles quizá siguiendo
el gusto real de Juan II, de la misma manera
que poco más tarde con la Reina Isabel
se impondría la escuela flamenca. La Virgen
probablemente fue pintada en época anterior
a los motivos vegetalizados de la orla por un
pintor de inferior calidad artística y
en un estilo que corresponde más al gótico-francés
que al italiano. El uso de pintura de oro para
pintar a la Virgen , de inferior calidad, en
vez de pan de oro (que sí se emplea en
el miniado de la orla) era frecuente en Castilla
en la época de
la fecha del documento. A partir del análisis
estilístico del miniado deducimos que
con casi total certeza la Virgen fue inscrita
en el documento en la misma fecha en que se caligrafió,
añadiéndose años más
tarde (seguramente por Gomez Suarez y a tono
con la creciente importancia política
y económica de su Casa)
la orla vegetal que sería encargada a
un pintor de mayor altura. Esta manera de proceder
era frecuente y se puede ver en muchos manuscritos
antiguos de importancia. Ello no menoscaba en
absoluto la importancia del documento sino que,
muy al contrario, le añade interés
al reflejarse en el mismo dos estilos pictóricos
muy próximos
entre sí y de los que nos han llegado
pocas muestras (el gótico-italiano unos
40 años en
España). El miniado destaca por su finura
y limpia ejecución como correspondía
tanto a la importancia política y económica
de la persona que hizo el encargo como al contenido
del documento: la Fundación del Mayorazgo
de Feria que en los siglos sucesivos añadiría
a sus méritos y títulos el de Bernardino
de Mendoza como embajador de Felipe II, Lorenzo
Suárez de Mendoza Virrey de México
que sucedió a
Hernán Cortés, Gómez Suárez
de Figueroa y Mendoza Conde de Zafra en 1610,
Baltasar de Figueroa Marqués de Figueroa,
Gómez de
Figueroa y Lasso de la Vega, Marqués de
Vega Florida y otros.
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